Ponente invitado: WILLIAM BAIN,, año P. Cézanne
Algunas cosas que seis manzanas no son
Cézanne en Provenza en la National Gallery of Art de Washington D.C.
Tuvimos la suerte en 2005, “El año de Albert Einstein”, de poder asistir a la celebración de exposiciones sobre este gran científico simultáneamente con las presentaciones que ofrecieron diferentes museos sobre el arte expresionista. “Brücke – el nacimiento del Expresionismo alemán” fue expuesto en tres ciudades europeas: Barcelona, Madrid, y Berlín. Ahora 2006 nos promete algo parecido a aquella triada de acontecimientos, ya que este año aparecerán interpretaciones museísticas de otro artista “relativista”: Paul Cézanne. Esto es casi un viaje hacia atrás en el tiempo, porque Cézanne precede a los Expresionistas. Por esto, según las teorías inter-artísticas más actuales, el genial pintor francés también exhibió paradigmas de pensamiento que se supone ya estaban también en la mente de Einstein. Supongo que tales asociaciones son inevitables, vista la posición de Cézanne como el “padre del Cubismo” o “del arte moderno”. De todas formas, los objetos que encontramos (re)presentados en los cuadros de este artista desde luego parecen más relativistas en términos espaciales—o espacio-temporales—que los objetos en los cuadros de los Impresionistas que le influyeron. Los cuadros de él hacen que la mente viaje sobre el espacio de la tela de una manera que podríamos llamar “complejidad sencilla”, siempre buscando nuevas perspectivas. Asimismo, Virginia Woolf, observando el cuadro Pommes, se detuvo para preguntarse lo que “seis manzanas podrían no ser” (que no es un mal ejercicio creativo). Y también reflexionó no sólo sobre la pintura en la superficie física de la pieza sino también sobre “la relación de una con la otra” de las manzanas figuradas en Pommes.
En términos más concretos, 2006, el “Año Cézanne” ofrecerá al público postmodernista la ocasión de contemplar semejantes relaciones sobre muchas más obras del “padre”: el 29 de enero la National Gallery inicia la exposición de 120 de lo que se consideran los mejores óleos y acuarelas que Cézanne pintó sobre la geografía y los habitantes de la región donde él nació. La expo Cézanne en Provenza así conmemora la muerte del artista hace 100 años. Se examinará cómo este artista plasma su realidad a través del paisaje. Habrá también retratos y otras obras con la figura humana, incluso la serie que se conoce como Los Bañistas, pero lo que la National Gallery promete abrir especialmente a la vista de la postmodernidad es la importancia subyacente del ambiente geográfico alrededor de Aix-en-Provence en la obra de Paul Cézanne.
Las 29 acuarelas, 87 óleos, y 2 litografías expuestos en Cézanne en Provenza se presentarán principalmente por temas. Estas piezas muestran el tratamiento que El artista da a la finca de su familia y sus alrededores. Habrá retratos de familiares y de los empleados de la finca, junto con las vistas de la costa mediterránea y de las colinas rocosas que Cézanne y su amigo Emile Zola rondaron como colegiales. En muchos sentidos es obvio que el pintor deseaba plasmar la tierra que conoció desde su infancia. Así, los apuntes del asesoramiento de la National Gallery observan que este pintor tan emotivo alcanzó cierta estabilidad precisamente a través de “la representación de la naturaleza,” especialmente el paisaje natural que conoció siendo niño. No obstante, creo que deberíamos mencionar que las cosas podrían haber transcurrido de una manera más relacionada con la urbe, por decirlo de alguna manera. Porque aquel pintor tímido, recordamos, también tuvo su época en París, alentado por Zola de no darse por vencido y renunciar a su arte cuando sufrió ataques de depresión. Cézanne nace en 1839 en Aix-en-Provence y tendrá que luchar contra los deseos de su padre para convertirlo en banquero antes de conseguir finalmente, a través de la intervención de su madre, permiso paternal para establecerse en un estudio en París. Pero sus intentos iniciales de pintar se vieron frustrados debido a su insistencia en recurrir a maestros que no le aportaban lo que su arte necesitaba entonces. Roger Fry dice de él que en vez de intentar pintar al estilo de Manet o Delacroix o Rubens, sus primeros maestros, la fuente paródica más efectiva de Cézanne fue Nicholas Poussin, cuyas ideas sobre la(s) perspectiva(s) Cézanne copió.
Lo que la National Gallery pone de manifiesto sobre la posición clave del paisaje en la obra de este artista, y sobre el efecto calmante que esto producía en él es importante. Pero maticemos que la orientación por temas de esta exposición puede quitarle peso a otros ángulos interesantes. No sé si la inclusión de la serie de Los Bañistas reflejará suficientemente una de las claves para entender la decisión de Cézanne de concentrarse en paisajes y bodegones. Recordamos que el Déjeuner sur l’herbe de Edouard Manet había provocado bastante escándalo entre el público parisiense en el Salon des Refusés de 1863, donde Cézanne también presentó cuadros, durante la primera estancia de este último en París. Paul Cézanne admiraba mucho la obra de Manet, y sin duda es por esta razón y otras parecidas que esta nueva exposición de 2006 incluye la serie de Los Bañistas. Cézanne seguramente logró exorcizar un temprano objetivo artístico suyo con esta serie: lo de trabajar, al menos en parte, como Manet.
Sea como sea, desde un punto de vista un poco menos analítico, los cuadros de este precursor de los Cubistas también son superficies hermosas. Asimismo, seis manzanas igualmente son superficies, aunque de manera un poco diferente. La complejidad sencilla de Cézanne podría ser más cuestión de modo que de maestro. Estoy seguro que la National Gallery of Art examinará estas y más cosas de manera fascinante, como siempre. En tanto a la suerte de poder ver la obra de Cézanne en más de una ciudad, al igual que hicimos con los expresionistas alemanes, pues, los que no podemos viajar a Washington para ver Cézanne en Provenza tendremos una segunda oportunidad en junio de 2006, cuando la exposición se traslade al renovado Musée Granet en Aix-en-Provence.
William Bain

"Paul Cézanne Houses in Provence: The Riaux Valley near L'Estaque, c. 1883
oil 65 x 81.3 cm (encuadrado: 84.4 x 100.3 x 5.7 cm.) National Gallery of Art, Washington, Colección de Mr. and Mrs. Paul Mellon, 1973.68.1" + "imagen cedida por la National Gallery"
